Que la comunidad LGTB merece todo respeto, es una cuestión indiscutible, pero nunca en razón de su preferencia sexual, aspecto que debería ser en absoluto irrelevante, pues lo único importante es su condición de seres humanos, y que como tales tienen dignidad. Ahora bien, los que tienen otro tipo de intereses suelen centrarse en lo sexual, para hacer una autoexclusión y tratar de demostrar una cierta superioridad que no tiene ningún fundamento.
