El reciente fallo de la Haya donde Colombia pierde una parte importante de su territorio contra Nicaragua, debe servir para que los colombianos saquemos varias conclusiones importantes: que no podemos seguir con la mala costumbre histórica de perder territorio, que es necesario contar con un Estado fuerte para defenderlo y eso implica fuerzas militares profesionales y dotadas con un buen armamento (que no tiene que ser empleado con ánimo guerrerista, pero que es bastante útil como factor de disuasión).
