A menudo se escucha aquella frase de "nadie es indispensable para las organizaciones", y la verdad es que suena lógica, porque a fin de cuentas las organizaciones si son sólidas pueden seguir adelante sin las personas que están laborando en ella en el momento, esto no solamente es posible, sino que además resulta deseable que lleguen personas nuevas que oxigenen y además generen relevo generacional que hagan a la empresa sostenible en el tiempo. Sin embargo, ¿significa esto que el personal puede cambiarse de un día para otro sin mayor impacto?
