Hace poco asistí a un foro organizado por el Centro de Humanidades en nuestra Universidad donde se analizaba el actual proceso de paz y el posible escenario de post conflicto, los invitados en aquella ocasión aunque partían de ópticas distintas coincidían en su postura, desde elementos políticos, jurídicos, filosóficos y militares, el mensaje central resultó ser uno solo: “la paz sí, pero no a cualquier precio”. Justamente resaltaban que el límite tiene que estar dado por las normas jurídicas, tanto las nacionales como las internacionales. Una idea que pareciera es más que obvia, al menos en los Estados de Derecho que como el nuestro dicen ser democráticos, sin embargo esta idea pareciera ser hoy algo extraña, especialmente entre los más jóvenes.
